Fatima Ouassak sobre el poder de las madres

Linoleografía sobre papel © José Oscar García de la Rosa, Taller Barrio Gráfico.

Entrevista • Marta Malo y Verónica Gago, con traducción de Anouk Devillé • 14 de febrero, 2025 • Read in English

La familia es un lugar que parece ser monopolio de la ultraderecha y la “madre” una de las figuras centrales de la disputa. Hoy presenciamos una ofensiva enorme contra las maternidades politizadas, feministas, antirracistas, que tienen una genealogía densa, en la cual las Madres de Plaza de Mayo en Argentina son una referencia clave. 

El poder de las madres: Por un nuevo sujeto revolucionario, escrito por Fatima Ouassak, se sitúa en el corazón de esa batalla, disputando la figura monolítica de la madre y convocando a las madres, en plural y en ruptura, a desplegar su poder de dragonas y torcer el pulso de las fuerzas autoritarias.

Ouassak es politóloga, hija de la inmigración, madre de los barrios populares. También es militante decidida. Es fundadora de una asociación local en el barrio de Bagnolet en las afueras de Paris, un sindicato de familias llamado el Front de mères, y una organización feminista e interseccional llamada Réseau Classe/Genre/Race. Ha escrito dos novelas, Rue de Passage y Comme Ali y dos libros de ensayos, El poder de las madres, que recién ha sido traducido al castellano, y Pour une écologie pirate : Et nous serons libres.

La primera vez que vimos a Ouassak era una de las oradoras al final de una manifestación. Era verano de 2023 y los barrios populares franceses volvían a rebelarse contra la brutalidad policial, tras la muerte de Nahel Merzouk, un joven de 17 años asesinado por la policía en Nanterre. Nos impresionó su lucidez, su determinación, el poder de su oratoria. 

“Mi punto de vista es situado. Como todos los puntos de vista, incluidos aquellos que pretenden no serlo y representar a todo el mundo,” escribe Ouassak en El poder de las madres. “Mi punto de vista es situado, pero me dirijo a todo el mundo”. 

Movidas por el deseo de dar a conocer su trabajo, pero sobre todo por la urgencia de intensificar la conversación internacional entre feministas en estos tiempos de restauración patriarcal, de trazar líneas entre puntos situados que se convocan en el deseo de cambiar el mundo entero, nos pusimos en contacto con Ouassak. 

Le propusimos entrevistarla y, con complicidad, dijo que sí. La entrevista fue realizada en francés a través de Zoom en diciembre del año pasado y luego traducida al español. Aquí publicamos la primera de dos partes de la entrevista con ella, que ha sido recortada y ligeramente editada.

Marta Malo y Verónica Gago: El título de tu libro, El poder de las madres, tiene ecos con el poder de las mujeres y la subversión de la comunidad. ¿A qué te refieres cuando hablas del poder de las madres en el contexto actual? 

Fatima Ouassak: El título en francés habla de la potencia de las madres, fue una sugerencia de mi editor, La Découverte. Yo quería hablar de poder y quería subrayar el plural: no “el poder de la madre”, sino “el poder de las madres”. 

En primer lugar, poder en el sentido de poder político: esto es, en el momento presente, en el contexto occidental, principalmente europeo, las madres, que aparecen como esas personas tiernas, aparentemente pequeñas, tienen la posibilidad de transformar el mundo si quieren. Cuando empecé a decir estas cosas en Francia, no era algo corriente. A las madres se les dice mamás, se las considera un sujeto pequeño. A nadie le interesan, ni política ni estratégicamente, al menos en el contexto de las luchas. 

Así que de eso quería hablar, del poder que sí tenemos. 

Por otro lado, de las madres en plural porque también me siento parte de un feminismo materialista que rechaza la dimensión individualista e individualizante del neoliberalismo. Al hablar de poder me refería sobre todo al poder colectivo, a ese poder colectivo que ya existe en los barrios populares de Francia. 

Por eso el título es más descriptivo que prescriptivo, quiere decir que ya existen luchas de madres, más que “necesitamos luchas de madres”. Cuatro o cinco años antes de escribir el libro, cofundo el Front de mères [frente de madres] en Francia. Y no sólo existe el Front de mères, hay también otras organizaciones. 

En Francia en 1984, había un movimiento llamado Les folles de la place Vendôme [Las locas de la Place Vendôme], que hacía exactamente lo que describo en el libro. Es decir, también quiero reafirmar estas luchas históricas de las madres que una vez existieron como un potencial estratégico. 

MM y VG: Como feministas sabemos que la posición “madre” está cargada de ambivalencia, entre opresión y potencia, entre dimensiones reaccionarias y dimensiones subversivas. ¿Podrías desarrollar un poco cuáles son las maternidades desde las que hablas, esas maternidades en plural, pero también en ruptura? 

FO: En Francia, en el año 2012, hubo una enorme manifestación bajo el lema Manif pour tous [Manifestación por todos, movimiento ultraconservador francés centrado en movilizaciones y campañas contra el matrimonio homosexual, la homoparentalidad y la educación afectivo-sexual en las escuelas]. 

Entonces no existía el Front de mères y recuerdo ver pasar a las familias, que en realidad eran en arrolladora mayoría padres, y les dije a mis compañeros: “¡Atención! Esto es un peligro enorme para nosotros”. 

Por supuesto, entre los manifestantes había algunos padres musulmanes, algunas madres musulmanas racializadas, que además estaban ahí por razones reaccionarias. En el fondo, allí se estaba manifestando una organización política reaccionaria que también se dirigía contra nosotrxs, contra nuestrxs hijxs. 

Y esto era algo contra lo que teníamos y tenemos que luchar, incluso dentro de nuestras propias filas, dentro de nuestras propias comunidades. Esta manifestación fue un factor importante en la creación del Front de mères. En la actualidad, en Francia, el movimiento de padres más dinámico se llama Parents Vigilants [Padres Vigilantes]. Es un movimiento muy fuerte, con miles de personas, con una presencia muy combativa en las escuelas, que son racistas, islamófobas, LGTBfóbicas, homófobas, transfóbicas, etc. 

Nosotras, las madres feministas y antirracistas, nos enfrentamos a este movimiento, que es una auténtica máquina de guerra, fundada y sostenida por Éric Zemmour [una de las figuras más visibles del panorama ultra francés]. 

El otro frente que tenemos como madres feministas y antirracistas, y que también analizo en el libro, es el modo en que la Institución, el Estado, trata a los padres y las madres. En mi opinión, el trato desigual que existe en relación con las familias depende de si cuestionas o no el orden establecido. 

Una madre, un padre, que viene a apoyar la institución, que no la critica, se va a ver alentado y respaldado y esto es así también para los musulmanes, la gente racializada y la gente de los barrios populares. 

Pero a las madres como yo, que cuestionan la institución, que son críticas con la escuela, con la policía, con la forma en que se gestionan los barrios populares, se nos demoniza. No es sólo una cuestión de color de piel o de clase social, es también una cuestión de si tienes o no un discurso crítico y actúas de manera crítica hacia la institución. 

En El poder de las madres parto de mi experiencia activista para exponer que una madre que hoy quiera comprometerse políticamente para proteger a los niños, no sólo a los suyos, sino a los niños de una manera política, esta madre será llamada islamista, será llamada comunitarista, será tratada como el diablo mismo. Y es importante decir esto a nuestras camaradas feministas, decir que hay un punto ciego, y ese punto ciego es la forma en que se trata a las mujeres racializadas cuando se implican en política.

Marta Malo & Verónica Gago

Marta Malo es traductora, investigadora y activista feminista, integrante de La Laboratoria, espacio transnacional de investigación militante.

Verónica Gago es militante feminista, profesora en universidades públicas de Argentina y editora. Foto: Irupé Tentorio.

Marta Malo is a translator, researcher and feminist activist who is part of La Laboratoria, a transnational militant research space.

Verónica Gago is a feminist militant, a professor in public universities in Argentina, and an editor. Photo: Irupé Tentorio.

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